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jueves, 28 de agosto de 2014

Llamarme drástico si queréis, pero es lo que pienso.



Pues nada, que sí, que 30 días sin sandias son muchos días sin sandias y ahora sino a pares, casi.

Me dicen los compañeros/as de la prensa que el PSOE de Carboneras pide que se abra el Hotel de la playa del Algarrobico en contra de la postura oficial del PSOE de Andalucía, del de Spain y también de la Junta de Andalucía (ala, todos/as de una tacada, no va plus, que dirían en la ruleta).

Me parece, ya lo pude comprobar en una intervención pasada, muy  pasada de vueltas en el Congreso Extraordinario del PSOE en Madrid en julio pasado, que los compañeros y compañeras de Carboneras no entienden que por encima de los intereses particulares y locales están los intereses de todos y todas, lo que solemos conocer como “intereses general”, y que se pongan como se pongan, el “Algarrobico” no solo es una aberración, ambiental. No solo es un monumento al desarrollismo más casposo y embrutecedor que ha estado jugando y especulando años y años con nuestro litoral, sino que, ni es la solución para su pueblo, ni generará ninguna riqueza para sus gentes y el resto de andaluces y españoles en general, pues el daño que haría, de aceptarse su propuesta hecha en el pleno del Ayuntamiento de Carboneras sería de tal gravedad que justificaría de un solo golpe todas las tropelías que se han hecho en nuestras costas, entre otras, el cambio de la Ley que el Gobierno del PP y el nominado Arias Cañete, han perpetrado estos dos años y medio de Gobierno y por ahí sí que no.

La postura del PSOE ha podido ser errática, pero desde hace unos años es clara y contundente y yo la aplaudo. “Algarrobico demolición” y si no les gusta, pues ya saben. Ajo y agua.

La otra historia, también va del PSOE, de intereses generales y contradicciones locales.

El próximo mes de septiembre oiremos hablar, y seguramente veremos en televisión las horribles imágenes, del “Toro de la Vega” o el “Toro de Tordesillas”.

Me adelanto pues un mes para exigir,(atentos al matiz, ni pido, ni suplico, ni exhorto, EXIJO) la desaparición de este acto de tortura sin parangón en un país como el nuestro, repleto de actos de tortura animal.

Me consta que los compañeros y compañeros del PSOE de Tordesillas tienen miedo de que algunos indeseables cambien el “Toro” por el “Alcalde” e intenten lancearle a este en vez de a aquel, pero nadie dijo que ser Alcalde y Concejal sería fácil y el futuro es de los valientes y ya lo dijo Einstein “Como no sabía que era imposible, lo hice”, pues eso, que como no creo que sea imposible ELIMINAR el Toro de la Vega, eliminémoslo. 

Además me consta que hasta “reputados y reconocidos” taurinos socialistas aborrecen este acto contrario a cualquier sensibilidad y humanidad y ya no te digo el resto de la "peña" incluidos los votantes y abstenentes socialistas.

Y lo dicho, si no les gusta….como los demás cuando no nos gustaron los cambios express en la constitución o las medidas neoliberales “cuesten lo que cuesten”. Ajo y agua.

viernes, 18 de julio de 2014

SI EL BANCO MUNCIAL LO DICE…



Leo y no doy crédito, que hasta el Banco Mundial alerta de la necesidad de tomar medidas contra el Cambio Climático.


Mal tiene que estar la situación y bastante cerca de la línea de no retorno, para que una institución extra-super-hiper Neoliberal como el Banco Mundial, se avenga a decir “El cambio climático plantea un grave riesgo para la estabilidad económica mundial,---“ y sobre todo a reconocer “El estudio.., culmina con argumentos sobre los grandes beneficios derivados de tomar medidas que permitan salvar vidas, crear empleos o hacer crecer las economías en un contexto de aminoramiento de la velocidad de nuestro ya indiscutible cambio climático.”

Vaya con el Banco Mundial, ¿Se les habrá filtrado un indeseable ecologista en su equipo de analistas económicos?. Será quizás ¿Qué se han vuelto locos estos norteamericanos? (por la procedencia de la mayoría de los analistas de este Banco Mundial radicado en Washington) se les oye decir a los expertos de FAES en los pasillos de su palacete de la calle María de Molina de Madrid, encabezados por su celebérrimo y odiado Presidente, el “Seño de la Botella”, si, el mismisimo Chemari Ansar, que ya nos ha dicho en reiteradas ocasiones, que el Cambio Climático es un invento de ecologistas-comunistas.

De la misma guisa encontramos a nuestra “lideresa” de andar por casa, la Seña Esperancita de todas las esperanzas, maestra del escaqueo policial, que lleva años afirmando con rotundidad, que eso del Cambio Climático es un invento de ecologistas-comunistas. ¿Os suena?.

Pero vaya, dice el “banquito” de marras que es positivo y que si se hacen los cambios necesarios, haremos negocio y además nos libraremos con buena nota.

Pues nada compis, miedo, miedo, si el Banco Mundial lo dice, temer lo peor.

Gaza en el corazón. Freedon Palestina. STOP the Israeli agrasión in Gaza

miércoles, 16 de julio de 2014

¿PUEDE HABER CAMBIOS SIN ECOLOGÍA?



¿Y porque, me diréis, me hago esta tonta pregunta?

Pues porque desde hace un par de meses todos son "cambios" en la política española.

Un nuevo y "potente" proyecto que se llama “Podemos” (veremos lo de potente y veremos lo de podemos cuando la arcilla de los parlamentos se les peguen a los tobillos, ellos y ellas que han hecho de la “anticasta” bandera y lucernario).

Un nuevo modelo de elegir al mandamás del partido con más militancia de la izquierda (el PSOE) y un nuevo mandamás del PSOE (que además se llama como mi padre)  que les dice a los Eurodiputados que voten NO a Juncker y anuncia un giro a la izquierda.

Pero si algo tienen en común todas estas historietas que han pasado en los últimos dos meses, me temo que es, que la “crisis ecológica”, el cambio de modelo hacía una sociedad y una economía más sostenible ambientalmente, la priorización del no impacto ambiental de nuestras acciones, han tenido más o menos la misma importancia que siempre. Es decir, poca o nada.

Tengo que decir en honor a la verdad que Equo es la excepción, pero también en honor a la verdad hay que decir que el único representante de esta coalición en el parlamento europeo, de ecologista tiene lo justo. Pero en todo caso a Equo le va de suyo el debate ecologista.

Y no hay cambio sin ecología, sin cambio ideológico hacía posturas de respeto ambiental y de sostenibilidad ambiental. Y no porque yo sea lo que soy, una sandia vieja y desconchada, sino porque el Planeta nos avisa cada día de que esto que estamos montando tiene fecha de caducidad.

No podemos seguir apaciguando conciencias con cuotas a tal o cual organización ecologista, necesitamos activistas en todas partes para cambiar la mentalidad y el arraigo de tanto “desarrollismo” neoliberal.

No podemos seguir ocultando tras miles, cientos o decenas de prometidos puestos de trabajo intangibles y la mayoría de las veces irreales, verdaderas salvajadas como incineradoras, refinerías de petróleo, complejos mafiosos o playas alicatadas hasta el techo.

No podemos seguir pidiendo giros a la izquierda, si esa izquierda no se tiñe de verde, sino se convierte en Sandia.

Tenemos la obligación de que las Secretarias, portavocías, responsabilidades varias de Medio Ambiente de los partidos o lo que es peor, de las instituciones, dejen de ser, primero el pago para un servicio prestado para una persona, grupos o partidos, que ni saben ni le interesa el tema y de esos ejemplos tenemos muchos en todos los sitios.

Y después, que estas “carteras” de medio ambiente dejen de ser el “interesado” barniz con que intentar tapar otras miserias.

Necesitamos propuestas potentes y apoyadas en equipos con conocimiento y con trayectorias. Pero no para ganar votos, elecciones y congresos, insisto. Sino porque nuestro Planeta no aguanta más Señoras y Señores. Que se nos está agrietando el invento por los cuatro costados y parece que nos diera lo mismo.

Por eso desde esta huerta sandiaria pido un cambio urgente, pero un cambio que imprescindiblemente incorpore la Ecología como una prioridad, como una Vicepresidencia de Gobiernos y una Vicesecretaría General en Ejecutivas y equipos directivos.

De lo contrario, cambiaremos, no digo yo que no, pero será cambiar para nada, porque al final la realidad será más fuerte que nuestros cambios.

jueves, 29 de mayo de 2014

Pablo y las Armas



Os pido que antes de leer esta entrada Sandiera, veáis el enlace a YouTube que la acompaña.



Pues mira tú. Ya sabía yo que había muchas cosas que me diferenciaban de este Pablo Iglesias posmoderno de perilla y coleta, y mira tú por donde, está también y no es pequeña. 


Mientras él me llama "de la casta" (que hay que reconocerle que el slogan es bueno, pues le dice a la gente, lo que la gente quiere oír y sobre todo, es lo suficientemente insultante como para joder a los que ni somos ni hemos sido nunca casta). 


Pues eso, que mientras él me llama “casta”, a mí, objetor de conciencia, militante de MOC (Movimiento de Objeción de Conciencia) pacifista y ecologista desde los 80, me repugna, que quien parece estar por encima del bien y del mal, señalando las faltas de los demás, defienda la violencia con un discurso trasnochado y belicista, que aparenta ser defensor de las minorías y de los oprimidos, pero que como demostraron Gandhi o Martin Luther King (por cierto, al que no nombra ente los Norteamericanos a tener en cuenta, debe ser que no le venían bien para su perorata) no es la mejor forma de que el Pueblo se libere de la opresión.


Ser de izquierdas no es fácil. Sobre todo, porque ser de izquierdas hoy, en el siglo XXI, como lo ha sido siempre, al menos para mí, es sobre todo ser consecuente y comprometido, pero con todo y para todo, no solo para lo que me conviene.


Ser de izquierdas hoy, para mi, en el siglo XXI, es saber que el Planeta no es una vaca a la que ordeñar hasta su extinción, sino el lugar, patrimonio de todas y todos, que cuidar y proteger.


Ser de izquierdas hoy, en el siglo XXI, para mí, es denunciar la injusticia (como siempre) y luchar contra ella con todas las herramientas, pero sabiendo que la violencia nunca ha hecho pueblos más libres y más justos y en la historia tenemos muchos ejemplos.

Ser de izquierdas hoy, como ayer, como siempres es asumir la NO VIOLENCIA como unica herramienta en la resolución de conflictos y lo contrario es, NO ser de izquierdas.


Decir que un pueblo desarmado no puede luchar contra la violencia del Estado, es no haber avanzado nada intelectualmente desde 1917. 


Es obviar que la India consiguió su independencia sin violencia. Que los derechos civiles en EEUU se consiguieron sin violencia. Que las grandes transformaciones democráticas y sociales en Europa y en Latinoamérica, se han conseguido sin violencia (aun soportando regímenes autoritarios, muerte y tortura, la salida violenta nunca ha sido la mejor para la gente, y si para las minorías).


Defender la violencia y el portar armas como un valor de la izquierda es una absoluta barbaridad, que habla bastante a las claras de quien y sobre todo, de que ideas, tiene este personaje.


Hace unos años participé en un debate en La Tuerca sobre Cambio Climático y salí con la sensación de que el presentador (Pablo Iglesias, como no) además de borde (hasta el representante de EQUO me agradecío que le ayudara ante los ataques de Pablito), tenía ideas bastante trasnochadas. Me pareció, perdonarme la expresión un Zolocotroco. Veo que esa primera impresión no era muy equivocada.
 

Pero está bien. Con gente así, yo no voy a ningún sitio y eso me reafirma en mis ideas. Ser de izquierdas hoy, en el siglo XXI no es ser como este Pablo Iglesias.

miércoles, 21 de mayo de 2014

CUANDO EL TAMAÑO, SI IMPORTA



Oigo en una radio hablar del Cambio Climático. En concreto que los glaciares de la Antártida (que vete tú a saber dónde queda eso) están retrocediendo, apunto de llegar al punto de no retorno.

También, agoreros ellos, hablan de que en Groenlandia (algo más cerca, creo, pero también legiiiisiiiimos) la banquisa (masa helada del centro de Groenlandia, con una extensión de más de 2 millones de Kms cuadrados de extensión, así como 4 veces nuestro pequeño país, España) está deshelándose a un ritmo, ya tal alto, que ha sobrepasado ese punto de no retorno a partir del cual es imposible que vuelva a helarse en la misma magnitud.

.- ¿Y qué? -me dice un señor que pasa por debajo de mi ventana al que le grito la mala nueva-.

.- ¿Y qué?, - le digo- pues que solo con el deshielo de Groenlandia, el mar puede llegar a subir unos siete metros. Uno de aquí a mitad de siglo.

.- Y a mí que -Me responde- Pongo la toalla más arriba, o que la Ministra de Medio Ambiente eche un poco más de  arena a la playa.

.- Que no hombre -le digo yo-. Que no. Pon la mano a un metro del suelo.

Y el ciudadano, va y pone la mano más o menos por su cintura. 

.- Ya -me dice-, ¿Y qué?

.- Pues eso, que el metro que sube el mar es eso. No es un metro menos de playa. Es que nos quedamos sin playas, sin puertos, sin chiringuitos, sin hotelitos en primera línea, sin ventanas en los restaurantes sacudidos por el oleaje invernal, sin paseos marítimos, sin Playa de la Concha y sin Moll de la Fusta.

.-Pues a mí plin, yo vivo en Villaverde y hasta aquí no creo que llegue el agua.

Esta conversación, o una parecida, me ha tocado mantener los últimos 15 años en cuanto hablaba de las consecuencias del deshielo de los polos y del aumento del nivel del mar. En cuanto hablaba del Cambio Climático, no como la suma de unas emisiones de CO2, que vete tú a saber qué es eso, sino como la constatación de que nuestro planeta está enfermo y nosotros somos los principales culpables de esta enfermedad.

Mientras pensamos en si el metro que sube el nivel del mar es así o asá, retroceden los glaciares, tenemos el invierno más seco en 150 años en Valencia, Alicante, Murcia y Teruel (que para la sequía sí que existe).

Mientras pensamos en donde esta Groenlandia, tenemos las mayores inundaciones en años en Serbia y Bosnia y nos preparamos para una ola de huracanes en el pacífico que puede ser histórica.

Mientras pensamos en si gana el Madrid o el Atleti, si es bueno o malo cerrar al tráfico el centro de las ciudades, si debemos limitar las plazas de aparcamiento o bajar el precio del Transporte Público para dejar de usar el coche, principal fuente de contaminación de nuestra ciudad. 

Mientras pensamos en “que lo hagan otros”, nuestro futuro se consume como un helado de cucurucho. Nos hemos comido la punta y se nos cae el chocolate por todas partes y solo se nos ocurre seguir sorbiendo.

Seguramente algún día nos demos cuenta de que tenemos que apostar SOLO por las energías del Sol y el viento, que el ahorro y la eficiencia CREAN EMPLEO y además alivian la presión sobre los cambios climáticos. 

Algún día nos daremos cuenta y espero que en el cucurucho aún quede helado, pero visto lo visto, me parece que no caerá esa breva y nos daremos cuenta de que se ha acabado, cuando ya no tenga remedio. Hommo contaminatus summus.